jueves 23 de febrero de 2012

COCOS: TODO UN FUTURO JUNTOS


"Todo un futuro juntos". Es el nuevo lema de Bankia para fidelizar a sus clientes. La nueva publicidad se acompaña de la canción "I say a little prayer" de la genial Aretha Franklin... ¿Es posible que alguien de Publicis (la creadora de la campaña) comprara preferentes y de ahí le venga la inspiración?

Pensando el el lío que hay con las preferentes, que la gente no entendió que eran "para siempre" "for ever and ever"...y el lío que puede empezar a haber con los Cocos... que son más de lo mismo ¿tendrá algo de ironía la campaña? o ¿querrán explicar bien que con las preferentes que vendieron masivamente entre particulares (y los cocos que están por llegar) el cliente compró realmente una deuda PERPETUA con la entidad? En ese caso, se entendería perfectamente el nuevo eslógan de Bankia.

Lo que está muy claro es que muchos de los que compraron esas preferentes, están empezando a rezar para recuperar todo el dinero que invirtieron en un producto que pensaron que era algo así como un depósito, pero en este caso, resulta que era para toda la vida, para "todo un futuro juntos".

miércoles 15 de febrero de 2012

VUELVEN LAS VENTAS A CORTO

Este jueves, se podrá volver a apostar que las acciones de un banco español van a bajar. Es lo que se llama las ventas a corto.

Si no recuerdas bien su funcionamiento, pincha aquí y podrás leer el post que escribimos en su día

Bueno, en agosto, España, Francia, Bélgica , Italia y Grecia decidieron prohibir estas apuestas. Si recordáis fue un momento de pánico en la crisis de deuda, o del euro...o vamos, en la crisis que estamos viviendo. La bolsa había caído más de un 5% y los bancos estaban sufriendo más que nadie.

Así que se decidió impedir este tipo de operaciones. Ahora la CNMV ha decidido que "la inestabilidad y volatilidad que había en los mercados ha desaparecido" y que por tanto, es el momento de que se puedan volver a hacer.

Francia y Bélgica las acaban de volver a permitir también.

Esperemos que las preocupantes noticias que nos llegan del rescate griego, incluídos  enfrentamientos entre países y quemas de banderas alemanas en Atenas, no traigan justo ahora nuevas inestabilidades y pánicos bursátiles.y verás el post que escribimos en su día.

viernes 10 de febrero de 2012

REFORMA LABORAL: NI 45, NI 33, SINO 20 DÍAS DE INDEMNIZACIÓN POR DESPIDO

Ya tenemos la reforma laboral. Sin dudar de que el Gobierno, cualquier Gobierno, intentaría frenar de algún modo la dramática situación del mercado de trabajo, hay que decirlo claro: una de las formas en que se ha pensado es rebajando la indemnización por despido. Hay una rebaja dicha claramente: a partir de ahora, todos 33 días. hay otra más velada: se tenderá a que a todos nos den sólo 20 días.

A la espera de que mañana salga publicada en el BOE la nueva reforma, sabemos que hay un artículo que estaba en la norma anterior que ahora no va a estar: el de la existencia del "despido express". Sí, la forma de despido que ahora tienen en España las tres cuartas partes de los despedidos.¿A alguien le suena? La empresa llama al trabajador y le dice: "te despido", "es improcedente" "toma, 45 días por año trabajado" "adiós". Y no se vuelven a ver. Se ha reconocido la improcedencia, se ha dado la máxima indemnización, no hay nada que reclamar ante un juez.

Pues bien, ahora esto no va a existir. ¿Qué se busca con ello?. Que los despidos estén siempre justificados. Esto es un arma de doble filo: está muy bien que los despidos estén justificados pero este tipo de despido es más barato: 20 días por año, para TODO EL MUNDO.

Si las cosas van bien no es tan fácil justificar un despido pero ahora LAS COSAS VAN MAL. Ya en la reforma anterior se decidió que un despido estaba justificado solo con que la empresa tuviera "disminución persistente de ingresos". Ahora saldrá mañana en el BOE que esa disminución persistente consiste en que se lleven tres trimestres consecutivos con disminución de ingresos. Hoy ¿cuántas empresas no llevan nueve meses ingresando menos? . Va a ser muy fácil que el despido esté justificado.

El Gobierno asegura que lo que quiere es que no haya despidos. Ojalá lo logre.

jueves 9 de febrero de 2012

¿NADA DE ESTO FUE UN ERROR?

Ilustración "Global Crisis 02" de Iván Solbes
¿Tiene sentido preguntarse a estas alturas quién es el culpable de la actual situación económica? ¿Es un ejercicio útil? ¿Qué parte de culpa es de los reguladores, de los mercados, de las entidades financieras y de los inversores (incluidos por supuesto los particulares)? 

La semana pasada los bancos se dedicaron a tirar balones fuera respecto al tema de la culpa. "Nosotros lo hemos hecho bien", "pagamos nuestros impuestos y repartimos dividendos", "no hemos necesitado ayudas del Estado como otras entidades", "habría que distinguir entre bancos y bancos", "la culpa es de los políticos"...

El único que hizo algo de autocrítica en voz alta fue el presidente del BBVA, Francisco González: "desde luego que hemos cometido errores que no deberíamos haber cometido" reconoció durante la presentación de resultados de la entidad.

¿Cuál ha sido el error de la banca? Creo que salta a la vista mirando las millonarias cifras de provisiones (dinero en una hucha para imprevistos)  que han acumulado y van a tener que seguir destinando (obligados por el Gobierno) para cubrir sus pérdidas en el sector inmobiliario. Las entidades financieras no supieron medir adecuadamente el riesgo de esos créditos. Sus modelos matemáticos-estadísticos fallaron a la hora de evaluar el riesgo. Y ese es un fallo enorme. También muchos se dejaron llevar por las enormes ganancias que les reportaba el negocio...

El premio Nobel de economía, Michael Spence, desarrolla este punto en su último libro "The next convergence". En la crisis actual fallaron dos pilares fundamentales:

1. La propia regulación. Las autoridades no supieron adecuarla al sistema cada vez más interconectado y dependiente. Y ahí se incluyen los problemas de las agencias de calificación, de mercados opacos donde nadie sabe muy bien qué es lo que ocurre, los problemas de defensa del consumidor, etc.

2. La autorregulación: la capacidad autorreguladora del sistema. Se supone que en los mercados hay un número significativo de agentes lo suficientemente sofisticados para entender y controlar (o al menos intentarlo) el riesgo sistémico. Ellos son los que mejor información tienen sobre ese riesgo (el más peligroso de todos) y de cómo está evolucionando (aunque sea una mínima idea porque es verdad que con los actuales modelos es complicado).
  
¿Cuál fue el problema? Primero, los bancos se despreocuparon del riesgo sistémico. Y dos, los modelos que tenían para controlarlo eran claramente insuficientes.

¿Y qué es el riesgo sistémico? Pues como decíamos antes, es el peor de todos los riesgos. Es el peligro de que falle todo el sistema, no sólo una parte de tu cartera de créditos, o de un país, o sector concreto. Es el efecto dominó-contagio del que llevamos hablando años ya. Es el riesgo de que ocurra algo en el sistema que afecte a todo el conjunto e incluso al funcionamiento entero de ese sistema. Vendría a ser como una especie de terremoto. 

Siguiendo esa analogía, ¿tendría sentido que si el sistema financiero global fuera una isla como Japón no tuviera en cuenta el riesgo de tsunamis?  Pues así fue como funcionó la banca durante años hasta que estalló la crisis. Uno podría objetar que es imposible predecir el momento de un tsunami. También se aplica al riesgo sistémico. ¿Justifica esto que lo ignoremos? Hay formas de estar más preparados para ese desastre (códigos técnicos de edificación, planes de alerta y emergencia, formación de la población, simulacros, etc.).

Así que, volvamos a la primera pregunta, ¿tiene sentido buscar culpables? Pues sí, porque es la única forma de mejorar la actuación en la próxima crisis porque el riesgo sistémico no va a desaparecer , todo lo contrario. El sistema financiero está cada vez más interconectado.  (Spence sostiene que nos espera un mundo de crisis sistémicas recurrentes). Y los bancos claro que saben que tienen que cambiar muchas cosas, empezando por sus modelos de gestión  y control de riesgo.

El fallo de la autorregulación se aplica a todos. También a las personas, familias, inversores individuales. Tampoco supimos calcular las consecuencias de nuestras decisiones. Pero desde luego, quien debería intentar vigilar mejor al temible riesgo sistémico no somos nosotros, sino ellos: las entidades Y organismos financieros.

martes 7 de febrero de 2012

SE LES LLAMA COCOS Y...UN POCO SON COMO ÉL!!

Me ha dicho hoy uno de mis jefes que si le podía explicar "eso de los cocos"...el "palabro" que oímos nombrar la semana pasasa al ministro de Economía cuando explicó la reforma de la banca...Este jefe es muy inteligente (no es peloteo) así que si él no lo tenía claro todavía he pensado que podría estar bien explicarlo en el blog.

Si eres seguidor nuestro de hace tiempo quizá recuerdes alguno de los post, uno, dos y tres que escribimos sobre las preferentes ...

Bueno, pues los recientemente famosos Cocos son algo parecido. Igual que decíamos en su día que las preferentes no debían llamarse así porque no daban ninguna preferencia al que las compraba,  los cocos si tienen algo del susodicho personaje, que no de la fruta. Manuel Conthe ha titulado a su post sobre el tema ¡que viene el coco!...y la verdad, está muy acertado. No tan acertado es su nombre completo y verdadero: bonos convertibles contingentes.

La cosa es que el gobierno  ha dicho a los bancos que su hucha para posibles "contingencias" tiene que ser más grande, tienen que tener más dinero y para lograrlo les dice que emitan Cocos, como hace poco emitieron las participaciones preferentes.

Es una forma de que los bancos consigan fondos : nos van a pedir a los clientes que les prestemos  dinero y a cambio el banco nos va a dar  Cocos. Estos Cocos nos darán un interés , es posible que sea un interés atractivo más alto que el que ofrecen por contratar un depósito. ¿El truco? Pues que el dinero que les hemos prestado no va a ser tan fácil de recuperar. En un depósito nos dicen que les dejemos el dinero un año o los que sean  y luego nos los devuelven más los intereses. Si queremos recuperar el dinero antes de lo pactado los normal es que no nos den intereses pero el dinero que hemos prestado lo recuperaremos, nos lo da el banco.

Bueno pues el dinero que metamos en un Coco nos dará un interés muy bueno pero ¡ojo a la hora de recuperar el dinero!! Estos Cocos estarán por ahí en un mercado para comprarlos y venderlos con muy pocos compradores y vendedores, es decir que a lo mejor queremos recuperar el dinero, se lo decimos al banco y nadie quiere nuestro Coco y ..¡no podemos recuperar el dinero! porque no nos lo devuelve el banco si no otro cliente si nuestro Coco le interesa.También puede pasar que muchos lo quieran y nos lo compren incluso a un precio mayor del que nos costó...pero hay que tener claro que el riesgo está ahí , como muestran los precios a los que se están vendiendo las preferentes , MUY por debajo de lo que le costaron a la gente.

No he dicho aún la diferencia entre preferentes y Cocos. Bueno, pues que los bancos van a estar obligados a tener una hucha de un tamaño concreto. Si la hucha baja de ese tamaño, los Cocos inmediatamente, de forma automática, se convierten en acciones porque las acciones sirven para la hucha y los Cocos, no. Así el banco cumple con sus obligaciones pero los que han comprado los Cocos, pueden perder parte de su dinero si las acciones bajan de precio.


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* Los Cocos no están cubiertos por el Fondo de Garantía de depósitos
* Los intereses que el banco paga por las preferentes pueden dejarse de pagar si la entidad entra en pérdidas pero además ahora el Gobierno abre la posibilidad de que también dejen de pagarse, aunque se tengan beneficios, si ello facilita el engorde de la hucha

martes 31 de enero de 2012

LOS TRES HIGHLIGHTS DEL SANTANDER

Hoy ya sabemos que el Banco Santander ganó en 2011 un 35% por ciento menos porque, en parte, ha destinado unos 1.800 millones a sanear su cartera inmobiliaria. No me quiero extender sobre esto porque mañana habrá mucha gente que analizará muchísimo mejor que yo estas cuentas.

Pero sí quiero compartir los tres mejores momentos de la rueda de prensa. Al menos, durante la parte en la que yo he estado.

Mientras los periodistas hacíamos tiempo tomando un café y el consejero delegado se equivocaba de sala para pedir el suyo, Emilio Botín no perdía ni un minuto. Estaba haciéndose fotos en varios puntos del edificio. Sonreía.  

Al terminar su discurso, un tímido grupo de ejecutivos se ha arrancado a aplaudir. No era un aplauso eufórico al jefe, pero tampoco un disimulado apoyo. Ha sido más bien como uno de esos aplausos en los que la gente no sabe si la pieza musical ha terminado y tiene que empezar a palmear. Entonces, Botín nos ha soltado:

“Los periodistas no aplauden, no les ha gustado...”

Y nos hemos reído.

Mi segundo momento favorito ha sido cuando he visto que Emilio Botín también comete errores. 

“El país necesita una reforma laboral de las características que he dicho. Que si luego hay una huelga general, yo no entro en eso. Yo lo que digo es lo que hay que hacer... eh... Bueno digo lo que pienso que hay que hacer.”

Y nada más terminar esta última frase, durante un segundo, Emilio Botín ha hecho un gesto de derrota. Se había equivocado. Ha cerrado los ojos. Ha sido un segundo. Lo he medido. “Se me ha escapado. Mierda”, me he imaginado que pensaba en ese momento. 

Y el tercero ha sido cuando le han preguntado sobre la culpa del sector bancario en la crisis. Y el Presidente del Banco Santander ha dicho literalmente esto: 

“Ah… la culpa. Bueno la culpa... La culpa... La culpa (ríe)… Esto de la banca es una cosa que… Bueno, que sí, que mucha gente... La banca… Bueno, aquí hay bancos… Yo considero que nosotros hemos tenido muy poca culpa y otros muchos muy poca... ¿Por qué? Sí, lo hemos hecho bien, hemos pagado impuestos, no hemos recibido ayudas... O sea,  claro es muy diferente. Otros bancos lo han hecho mal, les han ayudado a costa del erario público. O sea que... banca... Pongamos bancos y bancos. Y dicho eso, bueno pues claro, evidentemente, pues yo creo que hay que echarle una culpa muy grande a los políticos” (y aquí los periodistas hemos vuelto a soltar otra risita. Botín ha mirado a su jefe de prensa y ha continuado)  “claro no han sabido manejar los temas, es como un banco que va mal, pues hay que echar la culpa a quien lo lleva y aquí quien lo ha hecho mal, pues eso los políticos y no voy a concretar… pero hay muchos que lo han hecho muy mal.”

Yo no me puedo creer que Botín no piense que ellos también han cometido errores. Otra cosa es que lo confiese públicamente. Hoy no me da tiempo a entrar en detalles, pero dejo un apunte para el próximo post: ¿y el riesgo sistémico? ¿Eso también lo controlaban los políticos?

miércoles 18 de enero de 2012

LA DECONSTRUCCIÓN DEL RESCATE DE LAS CC.AA.

Siguiendo la línea de las recetas, hoy me siento con ganas de hacer una deconstrucción. Así que inspirándome en la crisis asiática de finales de los noventa, voy a preparar un plato con el insuficiente ahorro de la economía española y los apuros económicos de las CC.AA. Para el aliño utilizaremos el humor Montoro.

Empezamos. Cogemos un bol grande y mezclamos dos ingredientes básicos que se pueden encontrar en casi cualquier cocina: ahorro e inversión. Los juntamos removiendo primero poco a poco hasta formar una masa consistente

Ilustración de Iván Solbes
  1. Si al trabajar la mezcla vemos que el ahorro (de hogares, empresas y gobierno) supera la inversión (de estos mismos tres sectores), tenemos un excedente de dinero. ¿Qué hacemos con él? Lo reservamos.
  2. Si por el contrario el ahorro no cubre la inversión, necesitamos que alguien nos preste dinero. Miramos de reojo al vecino, confirmamos que tiene ahorro reservado junto a su bol, y se lo pedimos.
¿Cuál es el resultado? Pues todo depende de las proporciones que se utilicen.

El mayor error al cocinar este plato es pasarse de pedir prestado en el caso 2: depender demasiado del ahorro del extranjero es muy peligroso. Si ocurre algo grave, una crisis, un shock, ¿qué harán esos ahorros? Volver a su país de origen rápidamente.

Lo vimos en la huida de capitales de Asia a finales de los noventa (y los devastadores efectos económicos que supuso esta repentina marcha de capitales. Las monedas de estos países perdieron mucho valor. Su deuda se multiplicó porque tenían que devolver los préstamos en divisa extranjera). España vive ahora su particular versión de esta huida de capitales pagando más intereses por su deuda (pero sin el riesgo del tipo de cambio ya los que nos han prestado sus ahorros son, básicamente, países del euro).

Si el ahorro interno es muy insuficiente para financiar las inversiones de un país, se tiende a depender demasiado del dinero extranjero. Y esos fondos tienen a ser muy volátiles en tiempos de crisis.

Muchos gobiernos locales y autonómicos no prestaron mucha atención a este peligro. Se pasaron de levadura (endeudamiento) y terminaron cocinando una hogaza de aspecto estupendo (pero muy poco nutritiva para crecer. Invertir no es malo, todo lo contrario. Pero hay que saber elegir en qué invertir, que me temo es la duda en muchos de nuestros casos. Hay que invertir en cosas que nos permitan crecer y no simplemente engordar).

Ahora las CC.AA., ahogadas por su insuficiente ahorro y la huida de sus inversores han acudido al "papá" Estado, que ayer les abrió una línea de crédito para hacer frente a sus pagos más inmediatos. Pero el que se vuelva a portar mal, podrá hasta terminar en la cárcel.

Ninguna, NINGUNA CC.AA. ha cumplido con el límite de números rojos que marcó el Gobierno anterior (y los mercados). Las que más se han pasado han sido Murcia, C. Valenciana, Castilla la Mancha y Cataluña.

Ayer, tras el anuncio del rescate, el Sr. Montoro bromeaba sobre la necesidad de tomar más medidas en el futuro. También ironizó sobre la situación de "rigor mortis" de las CC.AA. Menos mal que 11 de los 17 consejeros autonómicos son de su partido, porque si no... ¿dónde está la gracia?