Ya teníamos claro como va a quedar la desgravación por vivienda a partir del año que viene: desaparece para los que ganan más de 24.107,2 euros al año, bueno en realidad para los que tienen una base imponible superior a esta cantidad. Pero sólo para los que se compren una casa después de próximo 1 de enero, los que se la hayan comprado antes siguen teniendo desgravación para siempre. Pero ¿qué pasa con los que tienen una cuenta de ahorro vivienda, que también desgrava?
Pues va a pasar básicamente lo mismo que con los que tienen una hipoteca:
Los que ganen más de 24.107,2 euros , dejarán de tener derecho a que Hacienda les devuelva en la declaración de la renta el 15% del dinero que hayan metido en la cuenta cada año.
¿En qué consiste una cuenta de ahorro vivienda?¿cuáles son sus ventajas?
Consiste en que se ahorra dinero en una cuenta que, además de darnos unos intereses que varían según cada banco nos permite beneficiarnos de una desgravación importante: cuando hacemos la declaración Hacienda nos devuelve el 15% del dinero que hayamos metido cada año en esa cuenta. Esto dura cuatro años, transcurrido ese tiempo, hay que comprarse una vivienda utilizando ese dinero. Si no la compramos, tenemos que devolver a Hacienda el dinero que nos ha "regalado".
Así que si una persona se ha abierto una cuenta vivienda hace dos años, a partir del uno de enero sólo tendrá derecho a desgravación si gana menos de 24.107,2 euros. En este caso podrá desgravarse dos años más.
¿Y si gana más de 24.107,2 euros? Pues entonces tiene dos años más para comprarse una casa sin tener que devolver nada a Hacienda y puede, si quiere, seguir metiendo dinero en la cuenta vivienda para ahorrar para su piso pero no podrá desgravarse.
viernes, 29 de octubre de 2010
¿QUÉ VA A PASAR CON MI CUENTA VIVIENDA?
Etiquetas:
fiscalidad,
hipotecas,
irpf,
vivienda
martes, 26 de octubre de 2010
REVISTA DE PRENSA SOBRE LA GUERRA DE DIVISAS
En relación al tema de la guerra de divisas, hoy hemos encontrado una visión de lo que opinan los economistas chinos:"Si China deja que sea el mercado el que fije el nivel del yuan , EE.UU. Utilizaría deliberadamente sus instituciones financieras para desestabilizar a China. Y si los estadounidenses están tan preocupados por su competitividad, ¿por qué no pagan los mismos salarios que se pagan en China?"
Bueno, es un punto de vista diferente. El párrafo es de un articulo de opinión de Gideon Rachman hoy en el Financial Times. (En este mismo periódico hay un apartado dedicado a la guerra de divisas con un mapa muy interesante. Hay que registrarse primero, pero, ¡es gratis! )
Y respecto a la llegada de dinero extranjero a los países emergentes, un par de datos sobre esa llegada a India:
Los inversores extranjeros han invertido un dinero récord en la bolsa y en bonos. Eso ha llevado a la rupia a su nivel más alto frente al dólar desde que empezó la crisis. Pero la inversión directa, como montar una fábrica, o una sucursal en India, ha caído.
Es decir, para los inversores extranjeros, India es interesante en la bolsa, pero no tanto fuera de ella. Y tan pronto llegan esos fondos, se pueden ir y provocar un auténtico cataclismo financiero. ¿Qué pasa si todos tus compradores de deuda desaparecen? ¿Qué pasa si esos inversores venden sus acciones casi al mismo tiempo? Algunos economistas empiezan a alertar del riesgo de la llegada de tanto dinero a India.
Etiquetas:
divisas,
macroeconomía,
prensa
lunes, 25 de octubre de 2010
EL IMPERIO CONTRAATACA (LA GUERRA DE LAS DIVISAS II)
Ya está en todas partes: la guerra de las divisas se intentará arreglar en la próxima reunión de los países más ricos. La cita en Seúl los días 11 y 12. Aunque los ministros de finanzas de esos mismos países intentaron avanzar algo el pasado fin de semana, la cuestión sigue siendo complicada. ¿Quieres saber cuáles son las armas en esta guerra y cómo se utilizan? ¿Cómo se deprecia una moneda?
En nuestra primera parte sobre este tema (ver la Guerra de divisas) ya explicamos el por qué de la guerra: hacer moneda barata para vender más. Conocemos el objetivo, pero ¿y las armas?
Las formas de hacer caer el valor de una moneda son variadas y nos centraremos en las estrategias de China y EE.UU.
CHINA
El Estado controla la economía. Hay un banco central que no deja que el yuan suba más de lo que se desea. El yuan sube porque mucha gente quiere comprar la moneda china. ¿Cómo se frena esta subida? Pues dando al mercado lo que quiere: yuanes. El banco central compra dólares y vende a cambio yuanes. El resultado:
1. Baja el yuan (hay más yuanes en el mercado, más oferta es igual a menor precio).
2. Aumenta el número de dólares en la caja fuerte del banco central chino. Si sube considerablemente esta cantidad se suele interpretar como un indicador de las intervenciones del banco central para frenar la subida del yuan.
EE.UU.
El Gobierno americano no controla en el mercado cuánto sube el dólar. Su moneda puede subir y bajar lo que dictaminen las órdenes de compra y venta de los inversores. ¿Cuál es su arma, encontes? La máquina de hacer dinero. Y es lo que ha anunciado que va a hacer: inundar el mercado con nuevos dólares (otra vez). Resultado:
1. Baja el precio del dólar. Cuantos más dólares en circulación, menos vale la moneda. Los billetes verdes pierden algo de "caché", por así decirlo. Ya no son tan exclusivos (¿os acordáis del ejemplo de los cromos?)
2. Mucho dinero en circulación suele terminar generando inflación. En teoría el dinero se utiliza para comprar cosas. Si hay más dinero para comprar entonces hay más demanda, y los precios suben.
EE.UU. ahora quiere inflación o por lo menos asegurarse que no cae en la temida deflación (mucho peor porque no se sabe cómo combatirla).
EE.UU. ahora quiere inflación o por lo menos asegurarse que no cae en la temida deflación (mucho peor porque no se sabe cómo combatirla).
CONSECUENCIAS PARA TODOS
El resultado de ambas estrategias es el mismo: abaratar la moneda y así vender más. Tanto China como EE.UU. están haciendo lo mismo pero de forma diferente. Pero sus decisiones afectan al resto de países. Aquí van unos cuantos efectos colaterales:
1. El dólar ya ha caído tras anunciar que iba a poner en marcha sus medidas. Cuando decimos que el dólar cae, siempre lo hace en relación a otras monedas, que en su caso suben. Así que el euro y el yen ahora son más caros y eso no favorece a sus empresas exportadoras. Los alemanes (los que más venden fuera de su casa después de China) no están muy contentos con todo lo que está pasando.
2. ¿Dónde van a parar todos esos nuevos dólares que se van a poner en circulación? Veamos: en EE.UU. los tipos están en el cero por ciento. Su deuda paga muy pocos intereses. Ahí no.
En Europa pasa algo parecido, excepto la deuda griega, el resto paga discretos intereses y los tipos oficiales también son bajos. Ahí no mucho. En China hay controles que impiden la entrada libre de dinero extranjero. Ahí no mucho tampoco. ¿Dónde entonces?
El dinero irá a países emergentes como Brasil e India. Países que están creciendo mucho y con unos tipos oficiales muy altos (en Brasil rondan el 10%). Es muy buena inversión para esos dólares nuevos. Pero ¿qué efectos tendrá sobre Brasil toda esa entrada de dinero?
Muy sencillo: para comprar bonos brasileños habrá que cambiar los dólares. Sube la demanda de reales. Sube el precio del real. La moneda es más cara. Resultado: las empresas brasileñas se quejan de que van a vender menos en el exterior por culpa de un real más fuerte.
¿Qué ha hecho Brasil? Poner impuestos a todo dinero que venga de fuera para evitar precisamente esto.
¿Qué han hecho otros países emergentes? Pues de momento quejarse. Quejarse de que todo ese dinero ocioso en busca de inversiones rentables les termine generando problemas en casa. No sólo porque se traduzca en una subida de sus monedas, sino porque puede generar nuevas burbujas en alguno de sus sectores económicos.
Como véis, está todo muy interconectado. Pero está claro que aquí tanto chinos como estadounidenses están jugando a lo mismo.
Etiquetas:
divisas,
macroeconomía
viernes, 22 de octubre de 2010
VALERIANO EL VALEROSO
Valeriano Gómez. Es el nombre del nuevo Ministro de Trabajo. Valeriano el valeroso porque desde luego hay que tener valor para dirigir esa cartera cuando hay un 20% de parados, cuando acaba de haber una huelga general, cuando hay que desarrollar la polémica reforma laboral y cuando hay que reformar el sensible sistema de pensiones. He escuchado con atención sus primeras declaraciones y albergo la esperanza de que este valor de Valeriano se debe a que conoce el mercado de trabajo español y tiene ideas para mejorarlo.Nunca he olvidado mi descorazonamiento hace años cuando un Secretario General de Empleo en su primera rueda de prensa confundió los datos de contratación temporal con los de indefinida y dijo que los temporales eran el 70% del total y los fijos el 30% cuando era al revés. Podía ser un lapsus, así que una periodista veterana en temas laborales quiso aclararlo en el turno de preguntas:
PERIODISTA- Perdone, es que ha dicho usted esto ....y bueno, entiendo que es un error , no?.
SECRETARIO- No, no. Es así.
PERIODISTA QUE INSISTE- Es que....bueno, suele ser al revés y esto me suena tan chocante...
SECRETARIO- No, no, se lo he dicho bien, lo otro sería imposible.
RUMOR Y CUCHICHEOS EN LA RUEDA DE PRENSA
Al terminar, claro, todos preocupados, así que nos acercamos y formamos un corrillo a su alrededor. Mire- le insistía la veterana periodista- es que...si esto fuera así sería una bomba, perdone pero podría comprobarlo otra vez...es que eso implicaría un mercado laboral español muy distinto.
El secretario que era muy amable y nada altivo se ausentó un momento y cuando volvió nos dio la razón: se había equivocado.
Vale que el Ministro de sanidad no tiene que ser médico ni el de cultura escritor pero hay bagaje de conocimientos necesario, esto además de comunicar bien, ser buen gestor, ser buen político...
Bueno, pues Valeriano Gómez ha dado toda la impresión en sus primeras declaraciones de tener ese bagaje; en la entrevistas ha enumerado una serie de datos y de características de nuestro mercado laboral y de la situación comparada con otros países europeos propios de alguien que lleva tiempo estudiando el mercado de trabajo en profundidad.
Además hnos ha contado ya algunas de sus opiniones de forma clara:
Hay que reformar las pensiones: piensa que hay que alargar la edad de jubilación pero progresivamente y con flexibilidad, o sea, no igual para todos sino según el trabajo realizado (no es igual un profesor que un minero)
Hay que hacer una ley para crear el Fondo Austriaco del que ya hablamos aquí.
Hay que hacer el reglamento de la Reforma Laboral. Vale, la reforma ya está pero hay que concretar muchos puntos y no creáis que esto es ninguna tontería: Ya lo dijo el Conde de Romanones "Dejad que los diputados hagan las leyes, que yo haré el reglamento".
En fin que, por seguir con refranes "Por sus actos los conoceréis" pero ojalá que esta esperanza que nos ha dado el nuevo Ministro en primera impresión, no sea errónea. El mercado de trabajo español no se lo merecería.
lunes, 11 de octubre de 2010
PREMIO NOBEL 2010, LOS FAVORITOS TENDRÁN QUE ESPERAR
Han ganado los que no eran favoritos. Dos estadounidenses, Dale T. Mortensen y Peter Diamond, y un chipriota, Cristopher Pissarides, han sido premiados con el Premio Nobel de Economía por su trabajo sobre las causas del paro y los mecanimos de búsqueda de empleo.El jurado de los Nobel ha premiado a estos tres economistas por sus modelos matemáticos porque "ayudan a comprender la forma en que la regulación y las políticas económicas afectan al desempleo, las ofertas de trabajo y los sueldos".
¿Por qué hay desempleo cuando hay ofertas de trabajo? ¿Cómo afecta el nivel del subsidio de desempleo, los salarios y las políticas de empleo al nivel del paro? Son algunas de las preguntas que han tratado de responder los premiados.
Sabíamos que el premio iba a estar relacionado con la crisis actual. Desde luego, el paro es uno de los principales problemas. Hace tiempo hablamos en el blog sobre la posibilidad de una recuperación económica sin recuperación del empleo (el jobless recovery).
El premio, sin embargo, ha vuelto a dejar con tres palmos de narices a otros economistas que también ha tratado otro tema muy relacionado con esta crisis: el de la irracionalidad, y la formación de burbujas, y cómo la psicología afecta a las decisiones que se toman en la economía.
Sus principales representantes, Robert Shiller y Richard Thaler, figuraban como favoritos para llevarse el Nobel este año. Ambos seguidores de la corriente conocida como "behavioral economics", algo así como la economía del comportamiento.
Shiller es el autor de la famosa expresión "exuberancia irracional". La utilizó en el año 2000 para alertar de la formación de una burbuja inmobiliaria en EE.UU. De hecho, junto a otros economistas, diseñó un indicador del precio de la vivienda en su país que se utiliza a diario (el índice Case/Shiller).
Otro de los favoritos de este año era Eugene Fama. Una de sus principales aportaciones es la hipótesis de los mercados eficientes. Para Fama, los mercados son los mejores a la hora de poner precio a las cosas. Según su visión, las burbujas por lo tanto no existen. (En esta entrevista Fama explica qué piensa de las burbujas).
Tenemos 364 días por delante para ver si alguno de los favoritos se lleva finalmente el Nobel de Economía. Aunque tal y como van las cosas, Fama lo tiene un poco más difícil.
Etiquetas:
macroeconomía,
paro
jueves, 7 de octubre de 2010
LA GUERRA DE LAS DIVISAS
La guerra ha estallado en el mundo de las divisas. De momento gana el yuan chino y pierde el euro. O al revés, depende de cómo se mire. Europa y EE.UU. quieren que China deje de manipular su moneda y la deje apreciarse (sea más fuerte o más cara). China no quiere, dice que hacer eso sería un desastre para el mundo. ¿Quién tiene razón?
Empecemos por el ejemplo de nuestra comunidad de vecinos. Cada piso vende y compra del resto. Si el del primero produce muchas cosas y muy baratas, todos terminarán comprándole de casi todo. El vecino del primero ganará mucho dinero. Pero esas ganancias se las guarda, o incluso las utiliza para seguir manteniendo sus precios bajos. ¿Es justo?
Empecemos a poner nombres:
Vecino del primero: China
Vecino del segundo: EE.UU.
Vecino del tercero en adelante: Países europeos
EE.UU. y Europa compran a China muchísimas cosas. China les compra a ellos, muchísimo menos. ¿Por qué? China produce bienes muy baratos. No solo porque sus trabajadores trabajan mucho y cobran poco, sino también porque la moneda en la que se venden esos productos es muy barata. Para algunos artificialmente barata.
¿Qué pasa si se revaloriza el yuan? Dos efectos.
1. Para los vecinos del segundo y tercero
Por un euro nos dan muchos yuanes para comprar cosas en China. Si el yuan se revalorizara (ya lo ha hecho pero muy poquito), por un euro nos darían menos yuanes y compraríamos menos cosas en China.
2. Para el vecino del primero
Con un yuan les darán más euros o dólares. Los productos del segundo y tercero serán más baratos para ello y empezarán a comprarles más.
Conclusión teórica y alguna “pega”
La revalorización del yuan ayudaría a equilibrar un poco más los desequilibrios de compras y ventas de la Comunidad. Suena lógico, pero ¿tiene la población china capacidad adquisitiva para comprar bienes en el extranjero? ¿Cuánta gente en China que tenga un salario lo suficientemente holgado para comprar las cosas que hacemos en Europa o EE.UU.?
¿Qué dice China?
Que nanai. Ayer su presidente dijo en su visita a Europa que revalorizar la moneda sería un desastre para el mundo. Argumenta que las empresas exportadoras de su país, si dejan de vender tanto, algunas tendrían que cerrar. Sus trabajadores tendrían que volver al campo, sin trabajo. Eso podría desembocar en un conflicto social y económico.
Decíamos al principio que la guerra la está ganando el euro. ¿Por qué? Porque de las principales monedas, es ahora la más fuerte. Malo para las economías europeas que confíen en vender mucho fuera de su país para salir de la crisis.
Aunque el frente yuan/dólar/euro es el más potente, hay otros pequeños combates. ¿Qué pasaría si los vecinos de la comunidad empezaran a reducir artificialmente el precio de su moneda para poder vender más? Reino Unido, Brasil y Japón ya han hecho maniobras de este tipo.
La guerra, si al final cada uno decide ir a la suya, podría convertirse en mundial. Siempre hablando del mundo de las divisas. Sarkozy alertaba de este peligro esta semana. Y las guerras, en ninguna parte, traen cosas buenas.
Empecemos por el ejemplo de nuestra comunidad de vecinos. Cada piso vende y compra del resto. Si el del primero produce muchas cosas y muy baratas, todos terminarán comprándole de casi todo. El vecino del primero ganará mucho dinero. Pero esas ganancias se las guarda, o incluso las utiliza para seguir manteniendo sus precios bajos. ¿Es justo?
Empecemos a poner nombres:
Vecino del primero: China
Vecino del segundo: EE.UU.
Vecino del tercero en adelante: Países europeos
EE.UU. y Europa compran a China muchísimas cosas. China les compra a ellos, muchísimo menos. ¿Por qué? China produce bienes muy baratos. No solo porque sus trabajadores trabajan mucho y cobran poco, sino también porque la moneda en la que se venden esos productos es muy barata. Para algunos artificialmente barata.
¿Qué pasa si se revaloriza el yuan? Dos efectos.
1. Para los vecinos del segundo y tercero
Por un euro nos dan muchos yuanes para comprar cosas en China. Si el yuan se revalorizara (ya lo ha hecho pero muy poquito), por un euro nos darían menos yuanes y compraríamos menos cosas en China.
2. Para el vecino del primero
Con un yuan les darán más euros o dólares. Los productos del segundo y tercero serán más baratos para ello y empezarán a comprarles más.
Conclusión teórica y alguna “pega”
La revalorización del yuan ayudaría a equilibrar un poco más los desequilibrios de compras y ventas de la Comunidad. Suena lógico, pero ¿tiene la población china capacidad adquisitiva para comprar bienes en el extranjero? ¿Cuánta gente en China que tenga un salario lo suficientemente holgado para comprar las cosas que hacemos en Europa o EE.UU.?
¿Qué dice China?
Que nanai. Ayer su presidente dijo en su visita a Europa que revalorizar la moneda sería un desastre para el mundo. Argumenta que las empresas exportadoras de su país, si dejan de vender tanto, algunas tendrían que cerrar. Sus trabajadores tendrían que volver al campo, sin trabajo. Eso podría desembocar en un conflicto social y económico.
Decíamos al principio que la guerra la está ganando el euro. ¿Por qué? Porque de las principales monedas, es ahora la más fuerte. Malo para las economías europeas que confíen en vender mucho fuera de su país para salir de la crisis.
Aunque el frente yuan/dólar/euro es el más potente, hay otros pequeños combates. ¿Qué pasaría si los vecinos de la comunidad empezaran a reducir artificialmente el precio de su moneda para poder vender más? Reino Unido, Brasil y Japón ya han hecho maniobras de este tipo.
La guerra, si al final cada uno decide ir a la suya, podría convertirse en mundial. Siempre hablando del mundo de las divisas. Sarkozy alertaba de este peligro esta semana. Y las guerras, en ninguna parte, traen cosas buenas.
Etiquetas:
divisas,
macroeconomía
Suscribirse a:
Entradas (Atom)